Rincón dedicado a los manuscritos que rodean mi cabeza...

martes, marzo 16

Reminicencias de madrugadas.


"Es la sensación de lo desconocido, la espera inerte del comienzo. El respiro agitado, la pequeña bocanada de aire salida de aquel jadeo.
Sus ojos, tan perdidos en las largas, negras y profundas cortinas de pestañas, me miran sin identificar forma. Me busca en su cabeza, intenta asemejar mi olor y me sujeta con fuerza. Aquí sólo habla lo que está en su cabeza, sin filtro y sin pensar. Dice la verdad más sincera y pura.
Hombre y mujer, juntos en un baile hipnotizante, cautivador, desbordante. Fundidos, evaporándose, humedeciendo los sentidos, dejando atrás la cordura, la culpa y la razón. Me quiere conocer, recorrer, abordar completa. Sellarme con su nombre.
Mis dedos, enredados en sus manos se agarran con fuerza para no perder el sabor, para manterlo en el tacto. Complementando todos los sentidos. Se siente completo porque me tiene arraigada en su recuerdo de madrugada, en las ventanas de los vecinos. Me tiene, tan dentro, tan de él, que me vuelvo su cuerpo, su pensamiento mas párvulo, el nuevo. Me tiene tan de él, porque fue tan mío y me lo llevo conmigo. Pegado a mis manos, a mis ojos a mi sabor. Yo tan él, y él, tan yo."

domingo, marzo 14

Mafalda lo explica todo!


No necesita mayor explicacion...

sábado, marzo 13

I hate my boss


Hoy es de esos días en que odias el trabajo. En que quisieras al menos una pequeña motivación, la más mínima expresión de apoyo o comprensión o reconocimiento. Pero, como siempre, es mucho más fácil criticar gratuitamente que dar un espaldarazo y sonreír. Tan poca conciencia por el trabajo entregado, tan poca importancia por el bien estar de los subordinados.
Por estos días de movimientos telúricos, mi oficina, que se encuentra en el piso -1 (o sea un subterráneo) se ve constantemente amenazado. No es que se valla a caer, de hecho es el lugar mas seguro ya que son los cimientos los que nos protegen, sino por vía de evacuación. No bastando con la falta de luz solar, aire natural y ventilación le sumamos a eso que nuestro pasillo principal que mide alrededor de 80 cm. de ancho, está obstruido por cajas llenas de papel. En caso de terremoto lo primero en caer es eso, pasar por encima sería una travesía y pérdida de tiempo valioso. En caso de incendio simplemente nos morimos quemados. Tenemos otra escalera al otro lado, hay que cruzar una vieja oficina que hoy sirve de “cuarto de cachureos varios”, salir por una mampara de vidrio, sobre ella está el aire acondicionado, para subir una reforzada y segura escalera de metal. El problema con ella es que está recubierta por vidrio del primer piso. El fuego hace explotar los vidrios, los terremotos simplemente con la vibración los rompen.
Como no tenemos luz natural, las luces ficticias son las únicas iluminadoras. Si se cortara la luz, como sucedió en el terremoto, nos quedamos completamente a oscuras. Dependiendo solo de nuestra buena memoria, oído y tacto.
Vistos todos estos puntos, deberán pensar “pero como siguen ahí”, bueno, lo mismo pensamos nosotros. Pero a nuestro jefe no le importa, o al menos prefieren mantenernos acá, hacinados, escondidos, pero a la vez nos sobrexigen y esperan que rindamos al 4.000 %.
Justo o no, es lo que a algunos trabajadores nos toca.

martes, febrero 16

Cold Souls


Sucede que aveces me siento un poco sola. Que ese lugar que debería estar lleno aparece cada vez menos poblado. Que las tardes en casa son cada día mas eternas y las horas de seiscientos minutos.
Jodorosky dijo una vez : La felicidad es estar cada día menos angustiado. Y, ¿Qué hay de cierto en eso?
En realidad, cada día vivo un poco mas angustiada, que el trabajo, que el estudio, que mi amiga, que la vecina, que el del frente, que el del lado, que el ojo mas chico, que el dedo chico del pie derecho, que el gordo del izquierdo, que las uñas, que el pelo enredado, porfiado, peinado, no peinado, que la piscina, que verano, invierno, primavera, mejor otoño. Que el libro que no puedo leer, es que tú, es que yo, que para allá, que mejor acá, mejor lejos...
(Más de lo que creí)
¿Me estaré sintiendo de verdad sola? ¿Me estaré aburriendo ya de mi autocompañía?
Mientras veía Cold Souls me preguntaba, ¿De qué tamaño sería mi alma si me la extirpara? No creo que sea del porte de un garbanzo, pero si podría ser de su color. Tal vez verde oscuro, o quizás verde petróleo (o no existe ese color?). Si Paul se sintió ligero sin su alma garbanzo, ¿Cuánto pesará la mía?. Dicen que es el alma el generador de sentimientos en los seres humanos. Volverme insensible como Paul definitivamente no sería la solución. Creo que esta inestabilidad del alma, por así llamarlo, se transmite. Tal vez, alguien en algún momento del día, me la transmitió a mi. O simplemente es el cumulo de cosas que no me ha resultado últimamente.
En fin, escribiendo todo se me pasa...

jueves, febrero 4

Feet . . .


Albergue de caminos recorridos, de dolores, de cuestas empinadas.
Sostenedores de dudas, de luchas, de tropiezos, de amores.
Acumuladores de energía, desnudos y cubiertos, la más pura evidencia del tiempo.
Mal cuidados, olvidados, y postergados.
Contadores de las mejores historias, mudos.

Los primeros en hacer el esfuerzo, y los últimos en descanzar....

domingo, enero 31

El hombre de mis sueños


Y de pronto me perdí en sus ojos tristes, esos ojos iguales a los mios... nuevamente me sentí paralizada frente a la mirada triste de alguien...Aquella cara desconocida me era e increiblemente familiar. Mágicamente sus ojos se volveron los mios, en tonces fué él.
Sus ojos apagados delataron su triste pasar, cansado... y en ese momento recordé aquellos sueños que mi subconciente maquino, para aumentar la necesidad de conocer esa realidad o para calmar mi insesante duda. Era su piel, era su pelo... El mismo hombre que en mis sueños limpiaba mi camino para que yo avanzase, el mismo que viste siempre la misma chaleca celeste con trezas tejidas de forma horizontal y que usa esos jeans gastados. El mismo hombre de hace más de 16 años. Hoy, todo tomo forma, hoy su rostro no era un misterio, volvía, aparecia ante mí. Yo, media cansada y confundida, sin estar siquiera preparada para verle hizo caer sobre mi espalda todos los años de dudas y sillas vacías...
El hombre de mi sueño quizás no me quiera conocer, quizás no se quiera volver a amarrar a un pasado del que tal ves aún huya... No lo culpo, no lo odio ni lo extraño.. él simplemente "es" en mi vida y quiero que deje de ser un sueño borroso y de sabor estraño en las mañanas.

Parentesis


Tomó la corona de flores que puso sobre su cama y la sostuvo sobre su cabeza. Mientras se miraba al espejo, puso atención a todas las arrugas que invadían su rostro, y por primera vez sonrió al verlas. Logró ver en cada una de ellas los años que llevaba encima.Setenta años de experiencias, de actos que recordará por siempre. Y hoy a puertas del altar, donde pretende refugiar sus últimos días de vida, es cuando se siente mas viva que nunca. Completar un amor lisiado por tantos años. Hoy, después de todo lo sucedido en su vida, cree que puede empezar de nuevo junto al hombre que le devolvía la alegría, las fuerzas y el aliento. Junto al hombre que en pocos minutos le jurará amor eterno, protección incondicional, un futuro prospero y lleno de magia.
La hija, que por tantos años se impuso entre ella y su prometido, hoy la ayuda a maquillarse y la mira cabizbaja, intentando esquivar su mirada. Nunca creyó que pudiera ser así, que fuera ella quien ayudaría a vestir de novia a su madre después de años de la muerte de su padre. Nunca entendió la capacidad de amor que tenía. Que antes de ser madre de dos hijos y abuela de tres, era una mujer. Una que se paraba frente a la vida con la frente en alto. Siempre correcta y justa. Fuerte para sobrellevar un amor impedido por los seres que más amaba. Por la muerte de un esposo sostenedor de una familia, y ella ahí, teniendo que levantar una familia con el corazón roto, sin dinero y sin padre.
Sus labios, pintados de un rojo caoba, tímidos, pequeños, no albergaban mas que una enorme sonrisa. Al salir de la habitación su hijo la espera para llevarla al altar. Se miran sonrientes y orgullosos. Ella, porque ve en sus ojos el reflejo de su padre. Ve las lagrimas que fueron derramadas. Ve, que ha pesar de sus dolores hoy es el hombre que siempre quiso ser. Él, porque ella le enseñó lo que significa la palabra perseverancia, amor, respeto. Orgulloso de ser su hijo y mas aún, de tener el privilegio de llevarla al altar. Sabe que no podría estar en mejores manos. Sabe, que nadie podrá nunca reemplazar su pasado, pero si puede entregarle un futuro mas llevadero.
El novio. A los pies del altar la mira conmovido. La mujer de su vida viste un vestido hermoso, tal como la imagino el primer día. Tal cual fueron sus sueños de adolescente. Que importaba ya todo el tiempo. Que importaba que la tuviera que esperar por casi veinticinco años, si siempre fue suya, él lo sabía. En el fondo de su corazón siempre existió este día. Ya no estará más solo.
Mientras camina lento por el pasillo hasta llegar al altar, le gente, algunos invitados y familiares, se ponen de pie, ella siente que la barrera de gente que se interpuso durante años hoy le habre paso al paraíso, a una vida menos solitaria y mas placentera. Hoy, al fin comprendieron el amor. Que no existe la edad cuando se quiere tener vida compartida. Cuando se quiere despertar por la mañana y ver el rostro sonriente de alguien que durmió placidamente a tu lado. Que no importan más la familia si algún día ellos se irán y no queden tardes de descanso y recuerdos con quien compartir. Que de nada sirve tener una vida si no la puedes dedicar. No sirve tener un montón de alegría si nadie se sentirá feliz de verte sonreír. Que la vida se acabará un día, y ese día, el día del final, solo quieres descansar sabiendo que a tu lado esta la persona que mejor te entiende, que comprende lo que significa cerrar los ojos y dormir en paz.

miércoles, enero 13

a contraluz


¿Es posible confundirse de esa forma como para no sentir ni el más mínimo cargo de conciencia, el más pequeño remordimiento? Le hablaba tímido, muy nervioso, tartamudeaba y en más de una oportunidad se mordió la lengua por querer decir algo sin tomar el tiempo necesario. La luz de la sala enceguecía. Yo parado detrás de él. Por un momento creí que era inocente, pero las pruebas eran irrefutables. Cada vez que mi acompañante, el detective Ortiz, golpeaba la mesa para intimidarlo y hablara bien conseguía hacerme volver de mi inconsciente y mi insesable escepticismo para pensar nuevamente en su delito. Había asesinado a su madre después de violarla pensando que era su ex mujer, ¿su ex mujer? ¿Había algún punto de comparación entre una mujer de casi ochenta años y otra de solo treinta? ¿Por qué la odiaba tanto como para matarla? Pero, él insiste en que fue un error. Ahora, ¿Por qué querría asesinar a su ex esposa? Crimen pasional, no, demasiado básico para alguien de su calaña. En sus ojos se veía la maldad, llegaba a estremecer. Pero aún así se ponía muy nervioso. ¿Por qué no reconocer este crimen y otros, peores sí? ¿Qué lo hacía inocente de este hecho tomando en cuanta su prontuario? Todo era tan confuso, quería salir, salir de ese lugar, interrogar a todo el mundo si era necesario, porque este caso se estaba llevando paulatinamente mi paz, se la llevaba cada vez que intentaba entrar en su cabeza y me aterraba lo que pudiera encontrar. Pero de un momento a otro todo cambió. Ortiz sacó su revolver y le apuntó a la cabeza. La seguridad de él hizo que Ortiz vacilara. Plantó sus ojos en los de Ortiz penetrando hasta el alma, esa mirada vacía, oscura y perturbadora, lo estremeció, sintió miedo. Salió de la sala, confundido, confrontado con sí mismo, como nunca antes lo había estado. Y de pronto yo y su horrible semblante solos encerrados en esa habitación. Comencé a temblar incontrolablemente. Intenté calmarme, controlar mi ansiedad por descubrirlo y caminé lento hasta quedar sentado de frente a él. No dejó siquiera que dijera palabra alguna cuando comenzó su relato. – Te voy a contar la historia, toda. Ahora vas a entender. El otro solo quiere irse temprano a casa, y tú… a ti de verdad te interesa lo que paso. Cuando yo nací mi mamá me dejó con mi abuela porque no quería vivir y para que mi abuela me criara. Y así fue. Ella me crió. De vez en cuando iba a buscarme y me llevaba a su casa. Cuando cumplí diez años apareció diciendo que quería vivir conmigo, que yo era su hijo por lo tanto tenía todo el derecho del mundo para llevarme donde sea. Yo, con diez años conocía muy bien a las putas de la calle, y ella era una más. Me obligo a ir con ella. Todos los días era yo el que tenía que limpiarle el vomito del cuerpo, meterla en la ducha y bañarla. Hacerle la comida y acostarla. Al principio creí que quería vivir conmigo para quitarse de encima ese horrendo silencio de la soledad. Pero no, solo me quería como su nana. Ahí empezó todo. En la calle ves muchas cosas sabes?, lo que la gente cree no es todo, es aún peor... – Mientras hablaba miraba el reloj que me regaló mi mujer, y presentí que nuevamente no la vería. Ni a ella ni a la pequeña Florencia. – la puta me dejaba solo en la casa cuando habían todo tipo de hombres ebrios y drogados, sus amigotes. No te imaginas la cantidad de cosas que pasan por la cabeza de un hombre con una botella entera de vodka en el cuerpo y tres líneas de coca en las venas. Te agarraban las rodillas para meterte la mano entre las piernas y no los patearas. Te pasaban la lengua por la cara y decían cosas como “así les gusta que le hagan a los huachos no?” . La última vez que el tipo me toco tenía once años. – Sentí un escalofrío subir por mi espalda. Mi cara escéptica se mantenía inconmovible. Cientos de historias similares han pasado por mis oídos y no me he detenido en ninguna para analizar la veracidad del relato. Pero esta vez es distinto. Marcial se acababa llevando todo mi interés. Me desmenuzaba la conciencia con la perdida desgraciada de la ingenuidad y el desapego de una familia rota, disfuncional y podrida. Una infancia desgraciada y un futuro lisiado por personas sin pudor ni remordimiento alguno, anexos a su entorno, fantasmas vivos en un presente extraño, confuso y maldito. – entonces, continuó, agarré la botella rota de vodka que estaba en el suelo junto a mi, convertí todo ese asco, en odio, y ese odio en valentía y fuerza descontrolada. Los vidrios entraron por sus ojos, por su cabeza, por su boca. Quería perforarle el cerebro, que sintiera todo lo que yo sentía…- ¿Era posible que todo eso pasara por la mente de un niño? Era un mocoso, un desgraciado. Después de decir eso sonrió macabramente. Ese gesto remeció mi conciencia y ahuyentó toda pizca de misericordia de mi mente revuelta. Preferí no escuchar más, llegar a casa, dormir y vaciar la cabeza. Con la mente limpia resolvería esto mejor. El fiscal a cargo lo llevó a su celda, pero Marcial quería seguir hablando, gritó por el pasillo que no la había matado, que no la quería matar a ella. Yo simplemente me fui. Me quedé un rato en mi oficina intentando ordenar algunos papeles y así poder llegar un poco mas tarde la mañana siguiente, llevar a Florencia al colegio y a mi mujer a su trabajo. Pero la foto de Marcial se me pegaba a los ojos. En mi grabadora, su historia se repetía y se repetía, molesto, como un mal acorde en una sinfonía perfecta. ¿Cómo llegar a él? Las pruebas a su alrededor lo culpaban, la sangre, el cuchillo, las marcas de la violación. Todo lo encerraba y lo ataba a una cadena perpetua irrefutable. Al escuchar su relato de la violación que sufrió de niño una extraña sensación nació en mí. Era inocente. No, imposible. Todo lo culpa. Podría apelar enfermedad mental, y así exonerarlo. ¿Y que hay de su mujer? Nunca la mencionó. Un impulso eléctrico me saco de mi silla y volví al calabozo. Mientras bajaba las escaleras para llegar a él, un susurro me hizo replantear mi necesidad de investigación. Me acerque temeroso, a paso muy lento para evitar hacer ruido. Marcial cantaba una canción, calma, si sabes quien soy, calma pequeño solo quiero tocarte el corazón. – Muy buenas noches detective, ¿No podía dormir y vino a buscar compañía?- Encendí mi grabadora – Vengo a preguntarte algunas cosas Marcial. Hay cosas que no dijiste, le aseguré con la voz más intimidante que pude sacar. - ¿Y qué quiere que le diga? ¿Cómo me violaban? – Lo interrumpí antes de que continuara con sus amenazas – Aseguraste que querías matar a tu mujer, no a tu mamá ¿Por qué? – cuando le reventé la botella en la cabeza al tipo ese, me internaron en un reformatorio. Esos hogares para “rehabilitar” a niños con problemas. Abigail iba a mi cama todas las noches a dormir conmigo. Se acostaba junto a mí y me acariciaba la cabeza. Cuando me fugué la primera vez ella me ayudó. Pero se quedó ahí. De todas formas ahí le daban comida. Una vez me la encontré en la calle. Ya había salido del hogar y yo estaba arrancando de la policía después de haber robado una casa. – Ríe negando con la cabeza – esa no aparece en tu registro. Nos fuimos a vivir juntos. Abigail no solía hablar mucho, era tan rara como yo. Todo estaba bien hasta que empezó a desaparecer en las noches. No se desde cuando lo hacía. ¿Sabes como llegó Abigail al hogar? Era puta, igual de puta que mi madre. Ese día había consumido no se cuantas cosas, me inyecte, aspire y tome unas pastillas. Andaba en las nubes. Salí a buscarla enojado porque no estaba cuando yo llegué. Estaba en una esquina hablando con un tipo por el vidrio del auto. Sentí que me hirvió la sangre, las manos se me hincharon. Los autos pasaban por mi lado, y a mí no me importaba. Cuando me vió, sus ojos se pusieron negros, como un demonio. Se le transformó la cara. Mire dentro del auto y el tipo tenia la cara desfigurada. Entre el miedo y la rabia que tenía no reaccioné. Y me arranqué y no la volví a ver… - hasta ahora – interrumpí. Los ojos del hombre llamaban mi atención como a un bebe el sonajero. Perdidos. A ratos desorbitados y en otras ocasiones fijos, inmóviles anulando cualquier parpadeo. – No tienes idea. La gente pasaba por mi lado, todas tenían su cara. El mismo semblante demoniaco. Se abalanzaban sobre mí, intentaban comerme los ojos, la sangre, quitarme la vida. – La voz se le quebró y comenzó a perder todo tipo de objetividad. – me tenía que defender. ¡Oficial, me querían matar! – Sus alucinaciones dejaron un cierto aire de irracionalidad en lo que decía. Demasiados demonios dentro de él salieron a invadir su mundo y atormentarlo desde las cosas reales. Esta especie de demencia me tenía desconcertado, atento e increíblemente suspicaz. Eran más de las 2 de la madrugada y yo no podía dejar de escucharlo. El calabozo era tan frío y húmedo como oscuro y silencioso. Los barrotes frente a él producían una sombra en la mitad de su rostro que hacía que brillara solo su ojo de una manera estremecedora. - ¿No me cree verdad detective? Nadie me creyó nunca. Nadie nunca entendió. O los mataba o me mataban a mí. Estaba tan drogado esa noche que no supe donde fui a parar. Me perdí en una carretera. Cuatro años fuera de la ciudad – tres homicidios, dos muertes y una larga lista de robos también ¿no?- Sonrió irónicamente. – mire detective, eso me trajo de vuelta. Ella me atormentaba en sueños, serpientes salían de sus ojos y me succionaban el aire. Me vine – y ahí mataste y violaste a tu madre – deje de aseverar cosas detective. ¿No se supone que vino a escucharme? Muy bien, entonces cállese.- su palabras ahora eran fuertes y seguras, sin titubeos. - Caminé por la carretera como dos semanas hasta que un camionero paro. El único auto al que me atreví a subir. Me trajo hasta la ciudad. Era de noche. Muy fría. Cuando llegué a la que en algún momento fue mi casa solo vi a una mujer recostada en la cama. Tapada hasta las orejas. Una larga cola bajaba por entre las frazadas hasta el piso. Debía matarla. Ella había comenzado todo. Ella me invadía los sueños, consumía mi calma. Mi paz, la poca que tenía. Fui por un cochillo a la cocina. Cuando volví ella se había puesto en pie. Con los ojos negros profundos. Lista para el ataque. Me abalance sobre ella. Y mientras gritaba decidí que esa sería la última vez que reclamaba sus deberes como esposa. No, perdón, como puta. Si quería serlo, debía serlo conmigo. Con nadie más. La furia, el odio se apoderaban de mí. Juro que ni siquiera sus gemidos fueron escuchados por mis oídos. Mientras lentamente mi cuchillo cruzaba su cuello. Me enteré que no era mi Abigail cuando ustedes me trajeron aquí.–

Creo que mi cara de espanto fue superior. Pare la grabadora. Me puse de pie y pase mi mano por la cabeza.

Definitivamente la realidad a veces suele ser más espantosa de lo que puede la fantasía expresar. Finalmente, somos nosotros los que creamos estos demonios para asustarnos. Los que escribimos libros de horror o plasmamos en cintas de video sus rostros maliciosos. Los creamos para comernos la conciencia. Para sacarnos de la realidad y matarnos en un mundo ficticio impenetrable. Somos las mentes, los maquinadores de monstruos, bestias, demonios. Somos nosotros nuestros peores enemigos. Y aun así, hacemos alarde de ser la especie superior.

lunes, diciembre 28

de amor y cosas varias

Extracto:

"Como te quería. Como quería estos extraños ojos almendrados, somnolientos, lentos. Como quería tu risa descabellada, esa risa expresada en todo tu rostro, en tus ojos, en tus labios, en tus mejillas levemente sonrojadas. Como quería tus manos. Tan imperfectas, abultadas, cariñosas a la hora de tomar mi rostro para el beso, ese desesperado, sabido que quizás sería el último. Como quería esos labios. Los que me ensañaron a quererte más. Como me gustaba tu pelo, desordenado, amigo de mis manos, de mis dedos. Como quería esos brazos, los que me aseguraban a tu cuerpo, que me cruzaban la cintura de lado a lado. Como te quería. Esa capacidad por ver detrás de mis ojos. Por oler bajo mi ropa. Por escuchar mis silencios. Ay, como te quería. Por eso es absurdo callarlo, que no lo sepas... "

martes, diciembre 15

La nana suma y sigue....


Hay una rama de mis gustos y pasiones que no había tocado en este blog, al menos en una entrada. Me refiero al cine. Y hoy, después de sorprenderme con la noticia quisiera hacer mención a la nomimación merecida de esta película a los Globos de Oro. Sí mis queridos amigos. Porque Dios es grande se hace justicia al menos en nuestro cine, después de la boicoteada descalificación a los Oscar, la nana vuelve a arrasar. Y es que es sorprendente que esta cinta haya ganado menciones y premios en cuanto festival se presentó y no sea la elegida para representarnos en tan importante certamen cinematográfico. Sí bien es cierto, Dowson tiene los méritos suficientes para tal premio, cabe mencionar que en calidad Silva superó en creces a Littin. La pregunta ahora es ¿Error humano? Tal vez. ¿Preferencia política? Creo que ahí vamos mas cerca. ¿Por nombre?
Miguel Littin, el aclamado director de la emblemática película "El chacal de Nahueltoro" es conocido en nuestro pais por su basta carrera como cineasta aquí y en el extranjero . Llegando incluso a postulaciones anteriores a los Oscar. Nominaciones claro, que nunca fueron a nombre de Chile sino a producciones extranjeras. ¿Será entonces que sobrestimamos el apellido Littín?
Por otra parte, Dowson utiliza un discurso, que a mi parecer, esta sobrexplotado, trillado, macerado, pisoteado, barrido, manoseado y palabreado suficiente como para ponerlo en exibicion ante una sociedad tan capistalista como es norteamerica. ¿Por qué no nos dejemos de lamentar con tan horrible episodio y sanamos heridas? Ok, ustedes dirán, "¿Y los temas pendientes? Aún hay explicaciones que dar" y lo comparto. ¿Pero será necesario seguir abusando de ese recurso y mejor nos quitamos el estigma de ser un país que vivó tantos años bajo represión? Hablemos de contingencia, de temas mas livianos. Dejemos de meter el dedo en yaga, crezcamos. Definitivamente no borraremos el pasado, pero eso no hace necesario tenerlo vivo en cuanta ventana se abra.
En este aspecto "La nana" fue innovadora. Y hoy se codea con directores como el español Almodóvar , el alemán Hanake y el francés Tornatore.
Está bien, ya es muy tarde para decir, "saben, creo que mejor no mandemos "Dowson" a los Oscar, mejor mandemos "La nana"... ta' dejando la cag... en EE.UU..." nunca es tarde para reconocer buenos trabajos. Chile se esta componiendo. Hay grandes cabezas creando grandes películas, haciendo muy buenas producciones. Hay que potenciarlas, sacarlas, exhibirlas y por sobre todo, mantenerlas en nuestra retina. Exigirlas en nuestras salas, para que estén más de dos semanas en cartelera.


Recomendación.
Come balanceado, mira hacia ambos lados antes de cruzar (aunque la calle tenga un solo sentido), lava todos los días tus dientes y ve cine!


domingo, diciembre 13

Tarde


Palabra recurrente en mi. Normalmente llego tarde, tarde a la oficina, a clases, al paradero para tomar la micro, a las reparticiones, en fin. He llagado tarde a momentos tan importantes como mi graduación. Pero peor aun, he llegado tarde a situaciones aun mas importantes. Tarde a relaciones... quizas sea para mejor... Mejor para quien? no lo sé, eso aun lo estoy investigando.
Y entre tanta impuntualidad decidí no buscar nada más. Simplemente caminar. Sentarme en paraderos que no tengan hora de llegada, no marcar tarjetas para confirmar asistencia. Digo, para así no tener mas que disculparme por mis retrasos, o mis llegadas imprudentes.
Soy un desastre no?

domingo, noviembre 29

Opino.


Opino, que siempre hay algo para decir. Que la vida nos lleva y trae una infinidad de nuevas sensaciones que nos transportan a lugares insospechados. Opino, que de vez en cuando es bueno hacer un analisis del camino recorrido. Ver cuanta basura se dejo, cuanta piedra se desparramo y cuan llenos llevas los bolsillos de cosa valiosas. Y hacerlo no es detenerse y comenzar a pensar estupideces, deprimirse y querer volver a arreglar o revivir viejos momentos. Es para saber como seguir mas adelante.
Opino, que últimamente las sonrisas escasean. Que el agobiante movimiento de la ciudad nos colapsa los sentidos, nos cella los poros y no deja salir la creatividad que hay en nosotros. Que es bueno de vez en cuando sentarse en algún parque cercano solo a escuchar a los pájaros, o en el oído bien fuerte tu música preferida. Leer un libro, ir al cine, ver películas en tu casa con los amigos. Tomar un rico trago, hacer música, andar a pata' pela' en el pasto o simplemente reir a carcajadas. Vivir la vida plena...

Hazte escuchar.... siempre hay algo bueno para decir....!

domingo, noviembre 15

De vez en cuando


Sabes?.. De vez en cuando te extraño. Y no es que haya en mi una cierta atracción por el pasado. Es solo la estúpida melancolía que me invade en noches como la de hoy mientras Paez me canta al oído canciones de amor, y no me deja pensar en otra cosa que no sea en como estaríamos hoy si las cosas fueran distintas.
Pavadas claro, pavadas que me llevan a hacer mas pavadas...
De vez en cuando me pongo reflexiva. Sobre todo cuando no te veo en mucho tiempo. No sé ... talves sea yo la tonta... que se a paseado como una exploradora de balcón en balcón... colgando mi sobreroen otros cuartos oscuros de media noche.
Sabes? De vez en cuando me acuerdo de tí.. y pienso.. Cómo estará? Será feliz? Se acordará de mí como yo? Y la respuesta siempre es un largo punto suspensivo... y un paréntesis al final que solo dice ( NO ) Porque no lo necesita. Porque no le hace falta... Porque nunca lo necesitó.
Y yo, de vez en cuando escribo cosas que aveces solo yo entiendo... porque ya no hay nadie que me lea entre lineas, entre estrofas, entre suspiros...
De vez en cuando me acuerdo de tí, porque no me he encontrado a ninguno que se te parezca. Y eso puede ser bueno de vez en cuando...

miércoles, agosto 5

de esto y lo otro...

Por estos dias de mis primeras vacaciones laborales, me propuse realizar una larga lista de cosas que he dejado pendientes por mi exagerada carencia de tiempo. Debo reconocer que un par he cumplido. Cree el blog de mi tiendita (que quedo muy linda), y he salido un poco. Me propuse escribir, tocar el teclado, tomar once con amigos que no veo hace mucho y otras tantas cosas. Bueno, todas esas quedaron en mi lista de pendientes... sin embargo, mi necesidad por escribir no desaparece. He dejado las agujas por unos minutos para poder escribir.
Esto es lo que estaba en mi mente anoche:

La gata melosa, miraba la luna sobre su nariz;
se pasiaba ansiosa en el tejado esperando a su intitutris.
Se puso robor en las mejillas y un vestido de tull;
nada de rosa, estaba toda de azul.
La intitutriz, que era muy feliz
llegó cantando mi gatita misifus
Al ver a la gata melosa con tanta parafernalia;
de un solo salto asustó a la señora araña
No podia creer lo que sus ojos veían,
no era melosa, no la gata que ella conocía.
Le pidió con delicadeza que limpiara su cara;
y que su lindo vestido rosado usara.
La gata melosa botó una lagrima;
esperaba que la intitutriz la amara.
Esta le dijo, con mucho amor
que sacarse todo era lo mejor.
Que no importa lo que vista
ser ella misma es la gran pista!
Si no le gusta el color azul;
que no use mas ese vestido de tull.
Mezclarse entre la gente
no es bueno si solo quieres que te acepten.
Es mejor ser una luz de otro color;
que es la que esta en tu corazon.
La gata melosa desde entonces
todos los dias a eso de las once;
canta la cancion de la gata misifu,
siempre que la luna le de toda su luz.

A Lucas y Gaspar....

jueves, julio 23

Magia

Busque en el diccionario la definición mas objetiva de la palabra magia, y este fue el resultado:

Encanto, hechizo o atractivo con que una persona se deleita o subyaga. Entre otras tantas…

Encanto, hechizo, calma, paz, embriaguez, ilusión, espasmo, deleite, complicidad, excitación, esperanza, babeo (ja!), imbecilidad. Mas de alguno alguna vez se sintió así no?. Y es que la magia es algo de todo y mucho de nada. Es ese concepto poco entendido pero bien sentido. Es eso que no tiene explicación, que se lleva en la piel. Secretos y misterios que se revelan cuando se juntan los labios, cuando se sumergen las miradas, cuando se tocan las manos y se funden entre sí. Magia es ese reflejo de tu mirada en los ojos del otro. Es ese silencio lleno de miradas, de palabras, de canciones. Magia es la intensidad, la pasión, el deseo, la paz, la calma, la satisfacción. Magia es la aceptación de su imperfección. Es el sabor propio y único. El desvarío sensato. Es dejarse llevar por las olas. Magia esa sensación que llaga a asustar. Es la completa satisfacción. Es querer luchar contra sus miedos. No saber que sucederá, pero creer que puede ser mejor. Es sentir miedo, pero atreverse a ser valiente. Es cantar la canción que amas y que sin saber el complete la estrofa. Es reír como niño y olvidar todo. Es la otra parte de la naranja, el otro engranaje. Es tomarse el trago amargo, no importa lo que digan los demás. Es conocerse sin siquiera preguntar. Es crear un hilo que no se rompe, aún a mil kilómetros de distancia. Es eso que no se puede evitar, lo evidente. Es real y ala vez místico. Es lo que nunca se deja de descubrir y sorprender. Es esto, eso y lo otro. Es estar aquí y allá a la vez. Es la verdad. Es volar. Es querer tocar, estar cerca, muy cerca. Eso es magia, más que simple amor.

domingo, julio 19

cuento corto

... y le pesaban tanto los ojos, le ardian, que ya casi no podía ver. De todas formas la subio al auto, le dio un beso escalofriante y apretó el acelerador. Avanzaron calle arriba, allá, donde se perdia la alta colina. Donde ya no veia la costa. Ya no quedaba bencina en el tanque, ella sudaba, los vidrios se empañaron por el frio de esa mañana. Él, al intentar limpiar el vidrio para poder ver, aunque poco importaba ya, soltaba el volante y el auto perdía automaticamente el control. Ella se agarraba del asiento con fuerza. Cuando llegaron a la sima el auto se detubo. La miró fijo. Si se quería bajar este era el momento de hacerlo. Ella, hipnotizada lo miraba fijo, jadeante. Navegó otra vez en su oscura mente, llena de ramas y espinas. De amargos sabores, de pasados eternos, de futuros liciados... se parelizó, acarició su rostro, perdida en él como el primer día. ¿Cómo dejarlo seguir solo? era todo lo que tenía. Presionó con fuerza el acerelador. El taque ya estaba vacío, igual que su conciencia, y partieron calle abajo...


Todos los que estaban ahí en ese momento dijieron no haber visto nada. Nadie los concía, nadie lloro, nadie los extrañó jamás. El auto se sumergió en la costa.
No estaban ebrios, no estaban drogados. La depresion les consumió la vida, y después de dos intentos fallidos, esta vez debían conseguirlo. Ni siquiera el amor que ambos sentían los pudo salvar.

martes, julio 14

a la poca conciencia


Abrió la antigua caja de madera que escondia bajo su cama para recordar quien era. Saco un papel que tenía un par de líneas escritas y continuo el relato. Decía:


Hoy será el ultimo día que te escriba, ya no te quiero ver más, desaparecer será la mejor opción.



y más abajo....


...perdoname, sabes bien que no puedo vivir sin tí, dejar de hacerlo sería olvidar quien soy... no quiero otro espejo, quiero escribir....

Dejó el papel en la caja, la cerró, la dejo sobre su mesa de luz y mientras la observaba se durmió en paz.

domingo, junio 28

Dia de lluvia.


Miré por la ventana y una gota golpeó el vidrio de la ventana, entonces supe que no pararía.
Me acosté para dormir
y el ruido de el agua el caer en mi techo me acomodo mejor entre las frasadas de mi cama.
Me dormi y soñe que llovia chocolate del cielo. Que las nuves eran de yogurt y el sol un gran pastel. Que la gente salia de sus casa a recoger el chocolate en grandes botellas de papel... cuando me desperté, seguía lloviendo agua....

lunes, febrero 23

En nueve meses más...


Es curioso cómo cambia ahora la mirada. Ayer mi mirada era triste y hoy, como una inyección de adrenalina en la vena cambié. Saber que vienes en camino me abre la mente. Te veías tan pequeñito ahí, en esa cámara. Tu abuela dice que serás niño, yo le digo que sea lo que Dios quiera. Me dicen que coma mucha verdura, que tome leche, con lo que odio la leche, que me acueste de lado, que haga ejercicio, que la celulitis, estrías, que debo amamantar, que la ropa, pañales y mil y un consejos más, que francamente a mi me dan mucha risa.
Debo ser sincera, no quería que vinieras tan pronto. Es que tengo tantos planes, tantas cosas que hacer, lugares donde ir, que siento que todo eso se acabo. Pero no importa, mi mamá dice que para todo hay tiempo, que debo preocuparme solo de ti. Que ahora tú eres mi prioridad. Y tiene razón. Cuando tengas edad harás todo eso conmigo.
Ya empezaron a ponerte nombres mis amigas. Que si eres niña te llamarás Sofía, Daniela, Paloma, y Hornela. Y si eres varón Vicente, Fernando, Matías y Gerardo. Aún no lo decido... ¿Cuál te gusta más a ti? Ojalá pudieras escoger. A mí nunca me gusto mi nombre "Mara". ¿Por qué ponerme un nombre tan poco común y con ese significado? En fin, ahora no pasará lo mismo contigo.
Cuando cumplas un año comenzaré a trabajar. Tendremos una casa muy grande, con un antejardín, y un patio con mucho pasto para poner una piscina en verano. Tendremos un Loro, como el "pitu". Sé que te gusta mucho, lo siento.
¿Sabes? El otro día soñé contigo. Eras tan chiquitito que cabías en mis manos y tus ojos eran grandes y redondos y me miraban fijos. Creo que desperté llorando.
No me importa lo que digan, yo saldré adelante contigo. Y no te preocupes, no es tan grave crecer sin un papá. Yo no lo tuve. Y aunque tenga solo quince años nadie, escucha bien, nadie te querrá más que yo. Porque de ahora en adelante soy tu mamá, y eso seré... TU MAMÁ!

( A tí. Mi cuñada y amiga ... )

lunes, febrero 16

Los hombres si lloran, pero los payasos no!


Hoy me llevaron al circo. Esperé toda la mañana por la llegada de mi padre de la oficina para llevarnos al circo que visita la ciudad. Nunca pensé que las horas duraran tanto, parecía que alguien con una fuerza mayor jugára con mis ansias y llenara de más minutos las horas que faltaban para llegar a esa carpa gigante de colores que tanto nos gusta. La Elo estuvo pegada a la ventana con sus manitos empañadas marcadas en el vidrio de la ventana que dá a la calle que deja ver si desde la esquina se asoman las luces apagadas del auto de mi papá. Siempre pensé - y mamá también - que es un horrible hábito comerse las uñas, y ahora yo, de forma irrisoria, las comía sin conseguir parar. Cuando la Elo dió ese salto y agarró su chaqueta supe que ahí estaba, esperandonos para ir. Abrimos la puerta y corrimos al auto mientras mi mamá nos gritaba que nos calmásemos. No alcanzó a parar ni el motor del auto y partimos. Desde la distancia se veía la punta de la carpa con esas banderitas de colores. Flameaban hipnotizantes, como llamándonos hacia ellas. Estaba lleno de gente, niños de todas las edades, comiendo golosinas de todos los tipos posibles, algodones de azúcar, rosados, morados, amarillos, celestes y verdes, paletas grandes, chicas, con formas de corazón, ratones, palomas, payasos, gatos y patos, cabritas saldas y dulces en paquetes de todos los tamaños. Chicles que pintan la lengua, chocolates que no se derriten, y helados con sabor a ajo. Mi hermana en los hombros de mi padre lamía la paleta rosada con cara de gato mirando asombrada a todo el mundo. Yo de la mano de mi mamá miraba al interior de la carpa para ver. De un costado estaban los animales, elefantes, tigres, camellos y ponies eran los reyes de la fiesta. Un cartel gigante frente a las jaulas decía " Por favor, no alimentar a los animales" y más abajo mencionaba las causas. Es extraño que con tal advertencia la gente siguiera lanzando cabritas y maní en las jaulas de los monos. Cuando acabamos de comprar las entradas buscamos un buen asiento para ver lo mejor posible los chistes de los payasos, los malabares de los niños chinos y hazañas de los domadores. En el otro costado de la carpa estaban los remolques de la gente del circo, había un payaso sentado en un borde solo. Con esa gran peluca que magsificaba su cabeza naranja secaba sus lágrimas sin notar que corría su maquillaje tan prolijo y felíz. Llamó mi atención más que cualquier personaje del circo, más que la mujer barbuda ( recuerdo que la primera véz que la ví tuve la confusión de no saber si era mujer u hombre, se parecía tanto a mi profesor de mate y a mi tía Sóila que no conseguía separar aquellos mostachos de su rostro para verla como una mujer ) más que ese hombre pequeño o el mono que cantaba. Me dije - Martín, los hombres sí lloran, pero los payasos no!.- Podía consevir la idea de que mi padre llorara, que yo llorara cuando me apretaba un dedo, o cuando me castigaban, injustamente claro. Pero no que un payaso llorara. ¿Cómo podían hacer reír si lloraban? Me sorprendí aún más cuando lo ví haciendo esa rutina. Se reía y dijo cuando terminó la rutina "El show debe continuar". Todos soltaron aplausos. Yo me quedé sentado. Descubrí entonces que no le gustaba lo que hacía, a él no le gustaba ser payaso. Tal vés quería ser trapesista, o domador o tal ves no quería estar en el circo. Después de eso ningún número llamó mi atención. Dede entonces no voy al circo, no me gusta ver a la gente sufrir...

lunes, febrero 9

Respiro

Subitos pensamientos atacaron de pronto su mente cansada. Su mirada desgastasda tornóse tímida, no sabía que decir. ¿Qué hay ahora en él?. Es acaso solo un respiro, un simple soplo desolado, ténue, casi imperseptible?
Rencores pasados, malos amores maquinan preguntas en su mente dando un sabor amargo, a desprecio, retórico, muerto.
Esta desolado. No se atreve a mover ninguna parte de su cuerpo. Las palabras que rodean su mente no se atreven a salir de su boca, mira a su alrededor, todos lloran. ¿Tan nauseabundo es su aspecto? ¿Notarán todo lo que pasa por su mente, su ecepticismo?
Se siente muy cansado para moversa - ¿o simplemente no puede?- ¿Es qué pesa tanto la sensacion de lo inminente? ¿la sombra latente de la muerte?
Se calla.
No entiende nada. Amplía un poco más los adormecidos ojos, párpados caídos, pesados. Todo a su alrededor es blanco. Un constante "tic" mecánico, retumba en sus oídos...
palabras perdidas en el espacio inmenso complementan su estadía macabra...

¿Un hospital? ¿Qué sucedio?

Entra un médico, mirada rígida. Un verdugo de blanco....

Su condición.... muerte cerebral...



(uuyyyyy!!! de antaño! el primer escrito mostrado al público.. cuarto medio... mi reliquia! )

domingo, enero 25

Malditas peliculas romanticas...


Hoy en la tarde conseguí ver por fin una vieja película que se quedo en memoria visual por muchos años, recuerdos borrosos que quería aclarar. Valió la pena, una película muy linda, "Nueces para el amor", se llama. Y pensé en ese tipo de amor eterno ficticio que nos ponen en la pantalla. Aun debo reconocer que esta película muestra un amor bastante real. Pero si no fuera por estas historias de príncipes y cenicientas, las mujeres no pensaríamos en el amor así. Son las teleseries, escúchenlo bien ustedes hombres, las que hacen que las mujeres deliren con romances maravillosos y amores eternos. Y exigimos de nuestros hombres un amor así. Pero sucede que eso no existe, y cuando nos damos cuenta miramos al lado y escuchamos el desesperante ronquido de nuestro "príncipe azul", con la saliva corriendo por el brazo que sostiene su cabeza, y en la otra mano una lata de cerveza barata y tibia, o simplemente ya son unas solteronas. Para qué buscar misticismo, coincidencias, destino? si eso no existe... entiéndanlo bien ESE TIPO DE AMOR NO EXISTE!!! Por mi parte prefiero disfrutar lo que hace a los hombres hombres. Su desorden, desprolijidad, mal humor y olor, pasión por el futbol y la odiosa necesidad de eruptar tan fuerte como sea posible. Eso los hace hombres, si no fuera así serían mujeres, y con lo complicadas que somos, no gracias!
Debo admitir que a pesar de este pensamiento, a mi me gustan las películas románticas, leo novelas, y he escrito un par de cosas por ahí (que pueden leer en este mismo blog en otras entradas) Lo que sucede, es que entiendo esta diferencia. No voy al cine esperando ver mucha realidad, vivo en la realidad, para qué voy a tener que verla en una pantalla? tampoco busco sentirme identificada con la decepción amorosa de Bridtget Jones, julia Roberts, o amores tardíos como el de "Los puentes de Madison". Quiero ver mentiras! quiero salirme de mi realidad y meterme en la vida de otro. Llorar o reírme de el. Si los marcianos de Venus y Marte! nosotros somos de un planeta llamado TIERRA, que no nos gusta mucho, pero nos acomoda, y aunque algunos se crean superhéroes y alucinen con gordos con poderes, la vida no es una película de amor, más bien una de terror... y de muy mala calidad...