
martes, noviembre 30
Turn Off

viernes, noviembre 26
In my mind...

Apuesto hoy a la reciprocidad de las acciones. Que de la forma que tú te comportes con el resto, el resto se comportará contigo. Que la verdad es un valor perdido, que debemos ser primeramente consecuentes con nuestras acciones para poder ser honestos de verdad. Porque como dice el dicho “la caridad parte por casa”, la honestidad también. Ser consecuente con lo que pienso y digo será el reflejo de cómo me comporto.
Apuesto al pensamiento utópico de que lo que nos sucede hoy, lo bueno y lo malo, es respuesta de nuestras pasadas acciones. Que no importa como me trate la vida sino en como la trato yo. Como me enfrento a lo que viene, como lo tomó y lo vivo. Y aunque algunos se afirmen en la tesis del "ojo por ojo" yo sigo pensando fervientemente que pagar con la misma moneda no es la solución a nuestros conflictos, que no te hará sentir superior, por el contrario, te enfrasca en la misma estampa del que ahora te vengas.
I will try... fix you...
sábado, noviembre 13
Recuerdos de noches perdidas...

"Debo confesar que te conozco desde hace mucho y nunca te vi con tanta claridad como ahora. Tan desnudo, tan simple. Mientras duermes y ni te enteras del amanecer te observo. Desde este lado de la cama te ves diferente, con la luz que poco a poco dejaste entrar por tu ventana te dibujo, te creo. Que increíble como el amanecer trae consigo la vida, las formas, los colores, incluso nuestra respiración calma. Me recuesto junto a ti solo a mirarte. A retratarte en mi subconsciente, a perpetuarte en cada rincón de mi memoria. Mientras por la ventana solo observo viejos retazos de fiestas de trasnoche, de autos estacionados, miro a un par de adolecentes sentados en una cuneta perdida, mirándose a los ojos, fumando el último cigarrillo. Están como cómplices de algo que no logró imaginar. Acurrucados como pollos. Íntimamente juntos. Los observo, mientras la lumbrera de mi cigarrillo me recuerda que aún duermes que aún no eres, y que cuando amanezca serás otro, uno diferente al de ahora, el mismo que me mira con esos ojos de niño perdido y que me hará volver a hacer dormir…"
I ain't happy, I feeling glad, I got sunshine in a bag... I'm useless... but not for long , the futere... is coming on.
lunes, noviembre 8
Nuevos aires...

Necesito nuevos aires, refrescarme un poco, sacudirme el ritmo nefasto que me consume a diario. No vacaciones, bueno... en realidad si, pero no es a eso a lo que me refiero. Es, a no volver atrás. Si lo vivido ya fue vivido, Por qué volver a repasarlo?
domingo, noviembre 7
Again.

domingo, octubre 31
Somos como Cactus...

martes, octubre 26
He decidido....

sábado, octubre 23
martes, octubre 19
lunes, octubre 18
Lunes

martes, octubre 12
I feel so go0d!!

sábado, octubre 9
Burbujas

martes, octubre 5
Hoy...dejate llevar...

¿En qué momento te dejaron de importar las cosas que antes te importaban? ¿Cuándo decidiste cambiar el rumbo? La vida nos lleva y nos trae por extraños pasadizos, que en ocasiones nos hacen salir del rumbo trazado, nos pierden el objetivo y nos detienen, haciendo aún mas largo el camino por recorrer. Dejamos la atención en otros lugares, el agobio de la ciudad y la rutina nos sumerge y mimetiza, haciéndonos espectadores de los triunfos de otros, observadores, carroñeros de felicidades ajenas.
Te encuentras solo, varado en la carretera, mirando como pasan los autos y tu ahí, sentado en una roca, en la berma, ¿esperando que? Nada, porque no lo sabes, porque lo desconoces. Porque nunca tuviste la iniciativa de preguntarte ¿que mierda estoy haciendo? Y los amigos de la vida, los de la infancia, los de siempre, ya no están. Siguieron corriendo, mientras tu tomabas agua los perdiste de vista. Y no te enojes con ellos si hoy no están. No te molestes si no entiendes lo que dicen, si crees que te juzgan o simplemente no te entienden. No es tu culpa, no es la de ellos, no es de nadie. Solo levántate, cambia de ropa, cambia la rutina. Toma el metro si antes tomabas la micro. Lee una novela si antes solo leías mitología. Canta fuerte si antes solo tarareabas, toma café si antes solo tomabas te. Ríe, si antes solo sonreías. ¿En qué momento te empezaron a importar las cosas que hacías y hoy dejaste de hacer? Recuerda el punto de partida. Retoma el rumbo.
miércoles, agosto 4
Caldo de Cabeza!

Ayer tuve uno de esos días en que pierdes por completo la cabeza, largo día. Laaaargo día. Creo que de nada sirve enumerar todas las torpezas del día, pero si la última, es que el grado de altura de mi vuelo no tenia limite.
viernes, julio 30
Cabeza de plomo...

lunes, julio 26
My old City!

sábado, julio 17
Where are you?!

"Y te paras frente a mí, con esos ojos de niño perdido, gritando desesperadamente que lo acompañen, que no quiere estar más solo. Pero eres un ermitaño, un huraño camuflado de vida social. Que se pregunta porque todo dura tan poco, y yo te respondo que lo perfecto no es para siempre, que es solo una ilusión, que no existe, y que lo que se le parece es lo que debemos amarrar. Pero no entiendes nada, nunca entiendes. Entonces te vas, quien sabe donde, te vas a vagar, a esconderte de no se qué. Y me quedo aquí, estúpidamente a veces, esperando que notes que esta parte de tu vida no te amarra ni te suelta. No te deja ni te espera. Que siempre estuvo cuando volviste, cuando necesitaste brazos donde descargar todo lo que en el camino recogiste. Pero que se cansa de hacerlo, y que ya no quiere más. Porque no puedes pretender que todo siga tal cual lo dejaste cuando te fuiste.
Y pienso que soy una pelotuda que se ha pasado la vida remendando los calcetines rotos de otras personas creyendo que es un trabajo mejor remunerado, pero a nadie le interesan los calcetines remendados...
sale mejor botarlos y comprar nuevos... mas bonitos.."
(Paréntesis)

miércoles, julio 7
lunes, junio 21
Peces y Conejos

sábado, junio 5
domingo, mayo 30
jueves, abril 22
El problema

sábado, abril 10
El Problema - Silvio Rodriguez
si te buscas o no más problemas
El problema no es
ser capaz de volver a empezar
El problema no es
vivir demostrando
a uno que te exige
y anda mendigando
El problema no es
repetir el ayer
como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse
El problema no es de ocasión
El problema señor
sigue siendo sembrar amor.
El problema no es
de quien vino y se fue o viceversa
El problema no es
de los niños que ostentan papás
El problema no es
de quien saca cuenta y recuenta
y a su bolsillo
suma lo que resta
El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor
El problema señor
sigue siendo sembrar amor
El problema no es
despeñarse en abismos de ensueño
porque hoy no llegó
al futuro sangrado de ayer
El problema no es
que el tiempo sentencie extravío
cuando hay juventudes
soñando desvíos
El problema no es
darle un hacha al dolor
y hacer leña con todo y la palma
El problema vital es el alma
El problema es de resurrección
El problema señor
será siempre sembrar amor.
martes, abril 6
Limón y Alcohol.

Y entonces, enrollada entre sus brazos besó mi boca, que sabía a limón y alcohol. Besé la suya mientras mis ojos abiertos miraban su cara transformarse la mía, estirarse y contraerse temblorosa para capturar mi lengua en su paladar. Me besó con los ojos, con las manos, con sus pensamientos y con el sudor. Con el sabor de los deseos, con el aroma de la culpa y la complicidad. Y si cierro los ojos y me pierdo? Cómo te traigo de vuelta?
martes, marzo 16
Reminicencias de madrugadas.

Sus ojos, tan perdidos en las largas, negras y profundas cortinas de pestañas, me miran sin identificar forma. Me busca en su cabeza, intenta asemejar mi olor y me sujeta con fuerza. Aquí sólo habla lo que está en su cabeza, sin filtro y sin pensar. Dice la verdad más sincera y pura.
Hombre y mujer, juntos en un baile hipnotizante, cautivador, desbordante. Fundidos, evaporándose, humedeciendo los sentidos, dejando atrás la cordura, la culpa y la razón. Me quiere conocer, recorrer, abordar completa. Sellarme con su nombre.
Mis dedos, enredados en sus manos se agarran con fuerza para no perder el sabor, para manterlo en el tacto. Complementando todos los sentidos. Se siente completo porque me tiene arraigada en su recuerdo de madrugada, en las ventanas de los vecinos. Me tiene, tan dentro, tan de él, que me vuelvo su cuerpo, su pensamiento mas párvulo, el nuevo. Me tiene tan de él, porque fue tan mío y me lo llevo conmigo. Pegado a mis manos, a mis ojos a mi sabor. Yo tan él, y él, tan yo."
domingo, marzo 14
sábado, marzo 13
I hate my boss

Hoy es de esos días en que odias el trabajo. En que quisieras al menos una pequeña motivación, la más mínima expresión de apoyo o comprensión o reconocimiento. Pero, como siempre, es mucho más fácil criticar gratuitamente que dar un espaldarazo y sonreír. Tan poca conciencia por el trabajo entregado, tan poca importancia por el bien estar de los subordinados.
Por estos días de movimientos telúricos, mi oficina, que se encuentra en el piso -1 (o sea un subterráneo) se ve constantemente amenazado. No es que se valla a caer, de hecho es el lugar mas seguro ya que son los cimientos los que nos protegen, sino por vía de evacuación. No bastando con la falta de luz solar, aire natural y ventilación le sumamos a eso que nuestro pasillo principal que mide alrededor de 80 cm. de ancho, está obstruido por cajas llenas de papel. En caso de terremoto lo primero en caer es eso, pasar por encima sería una travesía y pérdida de tiempo valioso. En caso de incendio simplemente nos morimos quemados. Tenemos otra escalera al otro lado, hay que cruzar una vieja oficina que hoy sirve de “cuarto de cachureos varios”, salir por una mampara de vidrio, sobre ella está el aire acondicionado, para subir una reforzada y segura escalera de metal. El problema con ella es que está recubierta por vidrio del primer piso. El fuego hace explotar los vidrios, los terremotos simplemente con la vibración los rompen.
Como no tenemos luz natural, las luces ficticias son las únicas iluminadoras. Si se cortara la luz, como sucedió en el terremoto, nos quedamos completamente a oscuras. Dependiendo solo de nuestra buena memoria, oído y tacto.
Vistos todos estos puntos, deberán pensar “pero como siguen ahí”, bueno, lo mismo pensamos nosotros. Pero a nuestro jefe no le importa, o al menos prefieren mantenernos acá, hacinados, escondidos, pero a la vez nos sobrexigen y esperan que rindamos al 4.000 %.
Justo o no, es lo que a algunos trabajadores nos toca.
martes, febrero 16
Cold Souls

jueves, febrero 4
Feet . . .

domingo, enero 31
El hombre de mis sueños

Y de pronto me perdí en sus ojos tristes, esos ojos iguales a los mios... nuevamente me sentí paralizada frente a la mirada triste de alguien...Aquella cara desconocida me era e increiblemente familiar. Mágicamente sus ojos se volveron los mios, en tonces fué él.
Sus ojos apagados delataron su triste pasar, cansado... y en ese momento recordé aquellos sueños que mi subconciente maquino, para aumentar la necesidad de conocer esa realidad o para calmar mi insesante duda. Era su piel, era su pelo... El mismo hombre que en mis sueños limpiaba mi camino para que yo avanzase, el mismo que viste siempre la misma chaleca celeste con trezas tejidas de forma horizontal y que usa esos jeans gastados. El mismo hombre de hace más de 16 años. Hoy, todo tomo forma, hoy su rostro no era un misterio, volvía, aparecia ante mí. Yo, media cansada y confundida, sin estar siquiera preparada para verle hizo caer sobre mi espalda todos los años de dudas y sillas vacías...
El hombre de mi sueño quizás no me quiera conocer, quizás no se quiera volver a amarrar a un pasado del que tal ves aún huya... No lo culpo, no lo odio ni lo extraño.. él simplemente "es" en mi vida y quiero que deje de ser un sueño borroso y de sabor estraño en las mañanas.
Parentesis

Tomó la corona de flores que puso sobre su cama y la sostuvo sobre su cabeza. Mientras se miraba al espejo, puso atención a todas las arrugas que invadían su rostro, y por primera vez sonrió al verlas. Logró ver en cada una de ellas los años que llevaba encima.Setenta años de experiencias, de actos que recordará por siempre. Y hoy a puertas del altar, donde pretende refugiar sus últimos días de vida, es cuando se siente mas viva que nunca. Completar un amor lisiado por tantos años. Hoy, después de todo lo sucedido en su vida, cree que puede empezar de nuevo junto al hombre que le devolvía la alegría, las fuerzas y el aliento. Junto al hombre que en pocos minutos le jurará amor eterno, protección incondicional, un futuro prospero y lleno de magia.
La hija, que por tantos años se impuso entre ella y su prometido, hoy la ayuda a maquillarse y la mira cabizbaja, intentando esquivar su mirada. Nunca creyó que pudiera ser así, que fuera ella quien ayudaría a vestir de novia a su madre después de años de la muerte de su padre. Nunca entendió la capacidad de amor que tenía. Que antes de ser madre de dos hijos y abuela de tres, era una mujer. Una que se paraba frente a la vida con la frente en alto. Siempre correcta y justa. Fuerte para sobrellevar un amor impedido por los seres que más amaba. Por la muerte de un esposo sostenedor de una familia, y ella ahí, teniendo que levantar una familia con el corazón roto, sin dinero y sin padre.
Sus labios, pintados de un rojo caoba, tímidos, pequeños, no albergaban mas que una enorme sonrisa. Al salir de la habitación su hijo la espera para llevarla al altar. Se miran sonrientes y orgullosos. Ella, porque ve en sus ojos el reflejo de su padre. Ve las lagrimas que fueron derramadas. Ve, que ha pesar de sus dolores hoy es el hombre que siempre quiso ser. Él, porque ella le enseñó lo que significa la palabra perseverancia, amor, respeto. Orgulloso de ser su hijo y mas aún, de tener el privilegio de llevarla al altar. Sabe que no podría estar en mejores manos. Sabe, que nadie podrá nunca reemplazar su pasado, pero si puede entregarle un futuro mas llevadero.
El novio. A los pies del altar la mira conmovido. La mujer de su vida viste un vestido hermoso, tal como la imagino el primer día. Tal cual fueron sus sueños de adolescente. Que importaba ya todo el tiempo. Que importaba que la tuviera que esperar por casi veinticinco años, si siempre fue suya, él lo sabía. En el fondo de su corazón siempre existió este día. Ya no estará más solo.
Mientras camina lento por el pasillo hasta llegar al altar, le gente, algunos invitados y familiares, se ponen de pie, ella siente que la barrera de gente que se interpuso durante años hoy le habre paso al paraíso, a una vida menos solitaria y mas placentera. Hoy, al fin comprendieron el amor. Que no existe la edad cuando se quiere tener vida compartida. Cuando se quiere despertar por la mañana y ver el rostro sonriente de alguien que durmió placidamente a tu lado. Que no importan más la familia si algún día ellos se irán y no queden tardes de descanso y recuerdos con quien compartir. Que de nada sirve tener una vida si no la puedes dedicar. No sirve tener un montón de alegría si nadie se sentirá feliz de verte sonreír. Que la vida se acabará un día, y ese día, el día del final, solo quieres descansar sabiendo que a tu lado esta la persona que mejor te entiende, que comprende lo que significa cerrar los ojos y dormir en paz.
miércoles, enero 13
a contraluz

¿Es posible confundirse de esa forma como para no sentir ni el más mínimo cargo de conciencia, el más pequeño remordimiento? Le hablaba tímido, muy nervioso, tartamudeaba y en más de una oportunidad se mordió la lengua por querer decir algo sin tomar el tiempo necesario. La luz de la sala enceguecía. Yo parado detrás de él. Por un momento creí que era inocente, pero las pruebas eran irrefutables. Cada vez que mi acompañante, el detective Ortiz, golpeaba la mesa para intimidarlo y hablara bien conseguía hacerme volver de mi inconsciente y mi insesable escepticismo para pensar nuevamente en su delito. Había asesinado a su madre después de violarla pensando que era su ex mujer, ¿su ex mujer? ¿Había algún punto de comparación entre una mujer de casi ochenta años y otra de solo treinta? ¿Por qué la odiaba tanto como para matarla? Pero, él insiste en que fue un error. Ahora, ¿Por qué querría asesinar a su ex esposa? Crimen pasional, no, demasiado básico para alguien de su calaña. En sus ojos se veía la maldad, llegaba a estremecer. Pero aún así se ponía muy nervioso. ¿Por qué no reconocer este crimen y otros, peores sí? ¿Qué lo hacía inocente de este hecho tomando en cuanta su prontuario? Todo era tan confuso, quería salir, salir de ese lugar, interrogar a todo el mundo si era necesario, porque este caso se estaba llevando paulatinamente mi paz, se la llevaba cada vez que intentaba entrar en su cabeza y me aterraba lo que pudiera encontrar. Pero de un momento a otro todo cambió. Ortiz sacó su revolver y le apuntó a la cabeza. La seguridad de él hizo que Ortiz vacilara. Plantó sus ojos en los de Ortiz penetrando hasta el alma, esa mirada vacía, oscura y perturbadora, lo estremeció, sintió miedo. Salió de la sala, confundido, confrontado con sí mismo, como nunca antes lo había estado. Y de pronto yo y su horrible semblante solos encerrados en esa habitación. Comencé a temblar incontrolablemente. Intenté calmarme, controlar mi ansiedad por descubrirlo y caminé lento hasta quedar sentado de frente a él. No dejó siquiera que dijera palabra alguna cuando comenzó su relato. – Te voy a contar la historia, toda. Ahora vas a entender. El otro solo quiere irse temprano a casa, y tú… a ti de verdad te interesa lo que paso. Cuando yo nací mi mamá me dejó con mi abuela porque no quería vivir y para que mi abuela me criara. Y así fue. Ella me crió. De vez en cuando iba a buscarme y me llevaba a su casa. Cuando cumplí diez años apareció diciendo que quería vivir conmigo, que yo era su hijo por lo tanto tenía todo el derecho del mundo para llevarme donde sea. Yo, con diez años conocía muy bien a las putas de la calle, y ella era una más. Me obligo a ir con ella. Todos los días era yo el que tenía que limpiarle el vomito del cuerpo, meterla en la ducha y bañarla. Hacerle la comida y acostarla. Al principio creí que quería vivir conmigo para quitarse de encima ese horrendo silencio de la soledad. Pero no, solo me quería como su nana. Ahí empezó todo. En la calle ves muchas cosas sabes?, lo que la gente cree no es todo, es aún peor... – Mientras hablaba miraba el reloj que me regaló mi mujer, y presentí que nuevamente no la vería. Ni a ella ni a la pequeña Florencia. – la puta me dejaba solo en la casa cuando habían todo tipo de hombres ebrios y drogados, sus amigotes. No te imaginas la cantidad de cosas que pasan por la cabeza de un hombre con una botella entera de vodka en el cuerpo y tres líneas de coca en las venas. Te agarraban las rodillas para meterte la mano entre las piernas y no los patearas. Te pasaban la lengua por la cara y decían cosas como “así les gusta que le hagan a los huachos no?” . La última vez que el tipo me toco tenía once años. – Sentí un escalofrío subir por mi espalda. Mi cara escéptica se mantenía inconmovible. Cientos de historias similares han pasado por mis oídos y no me he detenido en ninguna para analizar la veracidad del relato. Pero esta vez es distinto. Marcial se acababa llevando todo mi interés. Me desmenuzaba la conciencia con la perdida desgraciada de la ingenuidad y el desapego de una familia rota, disfuncional y podrida. Una infancia desgraciada y un futuro lisiado por personas sin pudor ni remordimiento alguno, anexos a su entorno, fantasmas vivos en un presente extraño, confuso y maldito. – entonces, continuó, agarré la botella rota de vodka que estaba en el suelo junto a mi, convertí todo ese asco, en odio, y ese odio en valentía y fuerza descontrolada. Los vidrios entraron por sus ojos, por su cabeza, por su boca. Quería perforarle el cerebro, que sintiera todo lo que yo sentía…- ¿Era posible que todo eso pasara por la mente de un niño? Era un mocoso, un desgraciado. Después de decir eso sonrió macabramente. Ese gesto remeció mi conciencia y ahuyentó toda pizca de misericordia de mi mente revuelta. Preferí no escuchar más, llegar a casa, dormir y vaciar la cabeza. Con la mente limpia resolvería esto mejor. El fiscal a cargo lo llevó a su celda, pero Marcial quería seguir hablando, gritó por el pasillo que no la había matado, que no la quería matar a ella. Yo simplemente me fui. Me quedé un rato en mi oficina intentando ordenar algunos papeles y así poder llegar un poco mas tarde la mañana siguiente, llevar a Florencia al colegio y a mi mujer a su trabajo. Pero la foto de Marcial se me pegaba a los ojos. En mi grabadora, su historia se repetía y se repetía, molesto, como un mal acorde en una sinfonía perfecta. ¿Cómo llegar a él? Las pruebas a su alrededor lo culpaban, la sangre, el cuchillo, las marcas de la violación. Todo lo encerraba y lo ataba a una cadena perpetua irrefutable. Al escuchar su relato de la violación que sufrió de niño una extraña sensación nació en mí. Era inocente. No, imposible. Todo lo culpa. Podría apelar enfermedad mental, y así exonerarlo. ¿Y que hay de su mujer? Nunca la mencionó. Un impulso eléctrico me saco de mi silla y volví al calabozo. Mientras bajaba las escaleras para llegar a él, un susurro me hizo replantear mi necesidad de investigación. Me acerque temeroso, a paso muy lento para evitar hacer ruido. Marcial cantaba una canción, calma, si sabes quien soy, calma pequeño solo quiero tocarte el corazón. – Muy buenas noches detective, ¿No podía dormir y vino a buscar compañía?- Encendí mi grabadora – Vengo a preguntarte algunas cosas Marcial. Hay cosas que no dijiste, le aseguré con la voz más intimidante que pude sacar. - ¿Y qué quiere que le diga? ¿Cómo me violaban? – Lo interrumpí antes de que continuara con sus amenazas – Aseguraste que querías matar a tu mujer, no a tu mamá ¿Por qué? – cuando le reventé la botella en la cabeza al tipo ese, me internaron en un reformatorio. Esos hogares para “rehabilitar” a niños con problemas. Abigail iba a mi cama todas las noches a dormir conmigo. Se acostaba junto a mí y me acariciaba la cabeza. Cuando me fugué la primera vez ella me ayudó. Pero se quedó ahí. De todas formas ahí le daban comida. Una vez me la encontré en la calle. Ya había salido del hogar y yo estaba arrancando de la policía después de haber robado una casa. – Ríe negando con la cabeza – esa no aparece en tu registro. Nos fuimos a vivir juntos. Abigail no solía hablar mucho, era tan rara como yo. Todo estaba bien hasta que empezó a desaparecer en las noches. No se desde cuando lo hacía. ¿Sabes como llegó Abigail al hogar? Era puta, igual de puta que mi madre. Ese día había consumido no se cuantas cosas, me inyecte, aspire y tome unas pastillas. Andaba en las nubes. Salí a buscarla enojado porque no estaba cuando yo llegué. Estaba en una esquina hablando con un tipo por el vidrio del auto. Sentí que me hirvió la sangre, las manos se me hincharon. Los autos pasaban por mi lado, y a mí no me importaba. Cuando me vió, sus ojos se pusieron negros, como un demonio. Se le transformó la cara. Mire dentro del auto y el tipo tenia la cara desfigurada. Entre el miedo y la rabia que tenía no reaccioné. Y me arranqué y no la volví a ver… - hasta ahora – interrumpí. Los ojos del hombre llamaban mi atención como a un bebe el sonajero. Perdidos. A ratos desorbitados y en otras ocasiones fijos, inmóviles anulando cualquier parpadeo. – No tienes idea. La gente pasaba por mi lado, todas tenían su cara. El mismo semblante demoniaco. Se abalanzaban sobre mí, intentaban comerme los ojos, la sangre, quitarme la vida. – La voz se le quebró y comenzó a perder todo tipo de objetividad. – me tenía que defender. ¡Oficial, me querían matar! – Sus alucinaciones dejaron un cierto aire de irracionalidad en lo que decía. Demasiados demonios dentro de él salieron a invadir su mundo y atormentarlo desde las cosas reales. Esta especie de demencia me tenía desconcertado, atento e increíblemente suspicaz. Eran más de las 2 de la madrugada y yo no podía dejar de escucharlo. El calabozo era tan frío y húmedo como oscuro y silencioso. Los barrotes frente a él producían una sombra en la mitad de su rostro que hacía que brillara solo su ojo de una manera estremecedora. - ¿No me cree verdad detective? Nadie me creyó nunca. Nadie nunca entendió. O los mataba o me mataban a mí. Estaba tan drogado esa noche que no supe donde fui a parar. Me perdí en una carretera. Cuatro años fuera de la ciudad – tres homicidios, dos muertes y una larga lista de robos también ¿no?- Sonrió irónicamente. – mire detective, eso me trajo de vuelta. Ella me atormentaba en sueños, serpientes salían de sus ojos y me succionaban el aire. Me vine – y ahí mataste y violaste a tu madre – deje de aseverar cosas detective. ¿No se supone que vino a escucharme? Muy bien, entonces cállese.- su palabras ahora eran fuertes y seguras, sin titubeos. - Caminé por la carretera como dos semanas hasta que un camionero paro. El único auto al que me atreví a subir. Me trajo hasta la ciudad. Era de noche. Muy fría. Cuando llegué a la que en algún momento fue mi casa solo vi a una mujer recostada en la cama. Tapada hasta las orejas. Una larga cola bajaba por entre las frazadas hasta el piso. Debía matarla. Ella había comenzado todo. Ella me invadía los sueños, consumía mi calma. Mi paz, la poca que tenía. Fui por un cochillo a la cocina. Cuando volví ella se había puesto en pie. Con los ojos negros profundos. Lista para el ataque. Me abalance sobre ella. Y mientras gritaba decidí que esa sería la última vez que reclamaba sus deberes como esposa. No, perdón, como puta. Si quería serlo, debía serlo conmigo. Con nadie más. La furia, el odio se apoderaban de mí. Juro que ni siquiera sus gemidos fueron escuchados por mis oídos. Mientras lentamente mi cuchillo cruzaba su cuello. Me enteré que no era mi Abigail cuando ustedes me trajeron aquí.–
Creo que mi cara de espanto fue superior. Pare la grabadora. Me puse de pie y pase mi mano por la cabeza.
Definitivamente la realidad a veces suele ser más espantosa de lo que puede la fantasía expresar. Finalmente, somos nosotros los que creamos estos demonios para asustarnos. Los que escribimos libros de horror o plasmamos en cintas de video sus rostros maliciosos. Los creamos para comernos la conciencia. Para sacarnos de la realidad y matarnos en un mundo ficticio impenetrable. Somos las mentes, los maquinadores de monstruos, bestias, demonios. Somos nosotros nuestros peores enemigos. Y aun así, hacemos alarde de ser la especie superior.
lunes, diciembre 28
de amor y cosas varias
martes, diciembre 15
La nana suma y sigue....

Hay una rama de mis gustos y pasiones que no había tocado en este blog, al menos en una entrada. Me refiero al cine. Y hoy, después de sorprenderme con la noticia quisiera hacer mención a la nomimación merecida de esta película a los Globos de Oro. Sí mis queridos amigos. Porque Dios es grande se hace justicia al menos en nuestro cine, después de la boicoteada descalificación a los Oscar, la nana vuelve a arrasar. Y es que es sorprendente que esta cinta haya ganado menciones y premios en cuanto festival se presentó y no sea la elegida para representarnos en tan importante certamen cinematográfico. Sí bien es cierto, Dowson tiene los méritos suficientes para tal premio, cabe mencionar que en calidad Silva superó en creces a Littin. La pregunta ahora es ¿Error humano? Tal vez. ¿Preferencia política? Creo que ahí vamos mas cerca. ¿Por nombre?
domingo, diciembre 13
Tarde

Palabra recurrente en mi. Normalmente llego tarde, tarde a la oficina, a clases, al paradero para tomar la micro, a las reparticiones, en fin. He llagado tarde a momentos tan importantes como mi graduación. Pero peor aun, he llegado tarde a situaciones aun mas importantes. Tarde a relaciones... quizas sea para mejor... Mejor para quien? no lo sé, eso aun lo estoy investigando.
domingo, noviembre 29
Opino.

Opino, que siempre hay algo para decir. Que la vida nos lleva y trae una infinidad de nuevas sensaciones que nos transportan a lugares insospechados. Opino, que de vez en cuando es bueno hacer un analisis del camino recorrido. Ver cuanta basura se dejo, cuanta piedra se desparramo y cuan llenos llevas los bolsillos de cosa valiosas. Y hacerlo no es detenerse y comenzar a pensar estupideces, deprimirse y querer volver a arreglar o revivir viejos momentos. Es para saber como seguir mas adelante.
domingo, noviembre 15
De vez en cuando

Sabes?.. De vez en cuando te extraño. Y no es que haya en mi una cierta atracción por el pasado. Es solo la estúpida melancolía que me invade en noches como la de hoy mientras Paez me canta al oído canciones de amor, y no me deja pensar en otra cosa que no sea en como estaríamos hoy si las cosas fueran distintas.
Pavadas claro, pavadas que me llevan a hacer mas pavadas...
De vez en cuando me pongo reflexiva. Sobre todo cuando no te veo en mucho tiempo. No sé ... talves sea yo la tonta... que se a paseado como una exploradora de balcón en balcón... colgando mi sobreroen otros cuartos oscuros de media noche.
Sabes? De vez en cuando me acuerdo de tí.. y pienso.. Cómo estará? Será feliz? Se acordará de mí como yo? Y la respuesta siempre es un largo punto suspensivo... y un paréntesis al final que solo dice ( NO ) Porque no lo necesita. Porque no le hace falta... Porque nunca lo necesitó.
Y yo, de vez en cuando escribo cosas que aveces solo yo entiendo... porque ya no hay nadie que me lea entre lineas, entre estrofas, entre suspiros...
De vez en cuando me acuerdo de tí, porque no me he encontrado a ninguno que se te parezca. Y eso puede ser bueno de vez en cuando...




